Acabo de enviar una newsletter a toda mi lista de suscriptoras. Sí, a todas. Y es que hoy tengo una noticia muy especial. Como no quería escribir una newsletter kilométrica y me han quedado muchas cosas por decir, he pensado que sería buena idea escribir una entrada improvisada sobre el tema para terminar de contarte todo.

Esta historia se remonta a hace más de 10 años. Fue el inicio de todo: perdí la vocación y mi carrera dejó de tener sentido para mí.

Hoy quiero compartir contigo una historia real, la historia de mi vida, desde mi infancia, que no fue fácil, hasta hoy mismo, día en el que uno de mis grandes sueños, ese que creía olvidado, se ha hecho realidad.

No voy a hablarte de diseño, marketing, comunicación,… aunque sí de emprender en el sentido más amplio de la palabra. Porque si tú, como yo, luchas cada día por hacer realidad tus sueños, ya has emprendido tu propio camino transformador, lo quieras o no.

 

Mi Infancia “Feliz”

 

De pequeña tenía una imaginación desbordante. Podía pasarme horas imaginando cómo sería mi vida si tuviese otra familia, viviese en otro país o hablase otro idioma. Recuerdo que cuándo escuchaba música, imaginaba que vivía lo que contaba la letra de las canciones y podía pasar horas así. No necesitaba más para disfrutar del día.

Me crié entre los libros de mi madre, una apasionada de la lectura. Creo que mi amor por las letras, mi imaginación y creatividad la he heredado de ella. Aunque hasta dónde sé, nunca se animó a escribir nada propio.

Poco antes de hacer la comunión me diagnosticaron escoliosis y me pusieron un corsé. Sí, un aparato de esos tan incómodos que te rodean todo el cuerpo y están llenos de hierros que te mantienen erguida y mirando al frente. Lo tuve hasta los 16 años.

En aquella época el tan conocido bullying de hoy en día no estaba tan de moda, era algo normal cuándo se trataba de personas diferentes. Recuerdo escenas poco agradables por parte de mis compañeros de colegio. A veces no respondía y otras sí, de forma más o menos violenta, dependiendo del daño que sintiese en ese momento.

Pero a pesar de esos incidentes, era feliz. Me encantaba leer y escribir, asistía a clases de dibujo y era amiga de todas mis compañeras de clase. Siempre me ha gustado hablar con la gente, escucharlos y tratar de comprender por qué tomaban las decisiones que tomaban.

Yo hice la ESO, me pilló el cambio y al terminar 8º de EGB, pasé al instituto para cursar 3º de ESO. Aburridísimo. Además, yo ya tenía la cabeza llena de pájaros, como me solían decir cada vez más a menudo.

 

Mi Adolescencia Rebelde

 

Empecé a escribir poemas cursis en los últimos años del colegio, sobre mis compañeros de clase. Mis amigas me decían el nombre del chico que les gustaba y en los cambios de hora tenía un poemita sencillito preparado. También jugaba con las iniciales de ambos nombres para crear versos, era divertido y se me pasaba el tiempo volando.

En el instituto la cosa no cambió. Seguía siendo la rara por llevar el corsé y todavía me quedaban un par de años así. Tenía amigas, sí, con las que compartía cada nuevo cambio en esta etapa tan complicada. Y sí, era feliz, seguía leyendo, escribiendo y pintando sin parar, pero sentía ese vacío dentro que sientes cuándo no eres del todo aceptada.

Aguanté muchas bromas pesadas y me volví algo radical y huraña. Ahora, volviendo la vista atrás, entiendo que utilizaba el sarcasmo y la ironía para mantener a la gente que me rodeaba a raya, fuera de mi zona personal, para evitar que pudieran hacerme más daño. Pero el daño ya estaba hecho, mi carácter había cambiado para siempre.

La adolescencia es una etapa rara, todos hemos pasado por esa necesidad de saber quién eres y qué has venido a hacer aquí. Vas probando diferentes identidades hasta que encuentras la tuya, esa que te hace sentir cómoda, aunque a veces tarda un par de años en llegar y el camino se hace muy largo y algo desesperante.

Mis notas se vieron muy afectadas, mi actitud era algo hostil y solo disfrutaba de la clase de lenguaje y literatura. El resto las pasaba escribiendo, dibujando o mirando por la ventana, dependiendo de mi nivel de inspiración.

 

Mi Etapa Universitaria

 

Al final, hice caso a mi profe de lengua del instituto y decidí estudiar Filología Hispánica. Tenía dudas con periodismo que también me atraía bastante, lo veía una forma más social de comunicar, pero me dejé llevar por mi intuición y en octubre estaba viviendo en un piso compartido en Madrid dispuesta a empezar una nueva etapa de mi vida.

Ya no tenía ese corsé que había marcado mis etapas anteriores, era una chica normal, con un montón de sueños y aspiraciones por cumplir. Pero aquello no era tan bonito como mi desbordante imaginación me había hecho creer.

En las clases de literatura estaba en una nube, vivía un éxtasis infinito y me pasaba las horas tomando notas que después pasaba a limpio en casa, apuntaba cada libro que mencionaba el profesor y empecé a sentir verdadera admiración por uno de mis profes favoritos: Labandeira, de Literatura Medieval.

Por las tardes iba a conferencias organizadas por mis profesores y sentía que por fin estaba dónde quería estar. Estaba rodeada de inspiración y creatividad a raudales pero… había dejado de escribir. Y de leer por elección propia. Y aquello, no me gustaba tanto.

El poco tiempo para leer y escribir podía compensarlo con todo lo que aprendía y disfrutaba de las clases de literatura, pero las clases de lengua, entre las que se encontraban Fonética, Fonología y Morfología del Español y Fonética y Fonología Histórica me aburrían soberanamente. Era incapaz de asimilar que un texto tan precioso se pudiera convertir en todos aquellos caracteres raros y más aún, que eso fuera tan importante como para tener que examinarme de ello.

Ahí empezó a torcerse todo.

 

Mi Oficina Gris

 

Perdí la vocación, renuncié a mis sueños y comencé una nueva vida totalmente diferente. Durante mis últimos años conocí a mi marido, me enamoré y nos fuimos a vivir juntos. Había que cubrir gastos y busqué un trabajo temporal que terminó por convertirse en definitivo.

Al principio mi trabajo me gustaba, suponía un nuevo reto. Pero pronto, se volvió aburrido, desmotivador… y cada día era igual al anterior, nada cambiaba. Me sentía como un hámster dando vueltas a una rueda que jamás cambiaría de lugar.

Tenía seguridad, estabilidad, comodidades. Todo lo necesario para vivir con tranquilidad y sin tener que preocuparme de llegar a fin de mes.

Pero me faltaba algo, eso que había olvidado durante mucho tiempo: mi creatividad.

Había dejado de escribir, de leer, de soñar, de imaginar… ahora me limitaba a vivir en el mundo real. Y esto empezaba a asfixiarme. Necesitaba expandir mi zona de confort o terminaría frustrada y amargada el resto de mi vida.

 

Mi Época Animalista

 

Fue entonces cuándo descubrí el mundo de la protección animal. Mis padres nunca me habían permitido tener perros en casa, por lo que ahora que tenía la mía propia, sentía que al fin podía cumplir uno de mis sueños.

Así llegó Gloria a mi vida y la cambió por completo. Gracias a esta decisión, conocí a Gran Familia, la protectora de animales con la que he colaborado durante una de las etapas más intensas de mi vida.

Disfrutaba como una niña creando campañas de marketing destinadas a recaudar fondos, aprendí a diseñar en digital, recuperé mis apuntes de escritura creativa de la Universidad y allí estaba yo, hasta las 4 de la mañana frente al ordenador intentando, con mis recursos limitados, cambiar el mundo.

Como sentía que no era suficiente, me volví un poco más radical y empecé a participar en manifestaciones y actos en contra del maltrato animal. Así conocí a PACMA, La Tortura no es Cultura, Equanimal y Mascoteros Solidarios con los que compartí momentos maravillosos.

Conseguimos reunir las firmas suficientes, a través de manifestaciones, actos y campañas a nivel nacional, para pedir un endurecimiento de las penas por maltrato animal tipificadas en el Código Penal a través de la Iniciativa Popular No Al Maltrato Animal. Y lo conseguimos, aunque no era suficiente.

Mientras organizaba y participaba en manifestaciones, lancé mi proyecto Dulces Solidarios para recaudar fondos para la protectora con la que colaboraba. Ese fue el principio del fin.

Una socia nos denunció a Hacienda, perdí toda la mañana demostrando que era la tesorera de la Asociación y todos los donativos iban íntegros a la cuenta de la protectora. Pero eso no fue lo que me hizo salir de aquel mundo, solo me demostró, una vez más, que el ego es muy peligroso, incluso en movimientos llamados solidarios.

Perdí la ilusión, descubrí que hace falta un cambio de conciencia colectivo para que las situaciones cambien y volví a empezar de nuevo.

 

El Perro de Papel

 

Así nació el Perro de Papel, en enero de 2013, con el diseño gráfico como tema principal. Desde entonces ha evolucionado mucho y ahora, después de tantos años de formación y experiencia, mi objetivo principal a través de esta web es ayudar a otras mujeres soñadoras a conciliar su vida personal y profesional sin volverse locas, creando un negocio online rentable y alineado con sus valores y misión de vida.

De nuevo, desempolvé mis apuntes de la universidad (por segunda vez desde que perdí la vocación) para hacer realidad mi idea y conseguir convertirla en mi forma de vida.

El resto de la historia ya la he compartido muchas veces: recibí la feliz noticia de que iba a ser madre en febrero de 2014, me propuse abandonar mi oficina gris y en diciembre de 2015 salí de aquel edificio para no volver jamás.

Pero… siempre hay un pero… Aunque mi negocio ha evolucionado hasta convertirse en una réplica de mi misma, capaz de evolucionar conmigo y comunicar de forma coherente mis valores y objetivos… algo había cambiado.

O volvió a ponerse en su lugar, depende de cómo se mire.

Volvía a pasar horas escribiendo y leyendo por decisión propia, sin imposiciones. Esta vez no era ficción, pero lo disfrutaba igual. Mi ciclo comenzaba de nuevo ¡había vuelto al principio!

Y esta vez, no iba a equivocarme. Es cierto que he aprendido mucho en estos 10 años y cada experiencia me ha servido para crecer y evolucionar personal y profesionalmente. Pero ya es hora de cumplir sueños de verdad.

Y el primero era escribir un libro, uno de los de verdad. Y aquí está, después de tantos años…

 

Mi objetivo cumplido:

 

 

Mi Método C.O.N.E.C.T.A. de Desarrollo Personal y Profesional para Emprendedoras Soñadoras.

Un libro en formato PDF, kindle y papel dónde comparto contigo toda mi experiencia creando el negocio de mis sueños, siempre en coherencia con mis valores, objetivos y filosofía de vida.

Porque sí, es posible vivir la vida que sueñas, pero no es fácil ni rápido. Se requiere una serie de pasos para lograrlo:

→     CONECTA: contigo, con tu mejor versión emprendedora, descubriendo en qué eres la mejor para potenciarlo y qué puntos necesitas mejorar y desarrollar para triunfar.

→     OBSERVA: tu mercado, tu nicho, tu entorno, el círculo que te rodea y en el que aspiras encontrar tu lugar, encuentra aliados e identifica a tu cliente ideal real.

→     NOMBRA: descubre tu propósito a nivel personal y profesional, analiza tus valores, tu misión, tus objetivos  y crea una visión única que te diferencie del resto.

→     EXPRESA: aprende a comunicar tu mensaje de forma coherente, personal, cercana y acorde a tus valores y filosofía para atraer al tipo de público al que deseas y puedes ayudar.

→     CREA: analiza las necesidades y problemas de tu cliente real, habla con ellos sobre su día a día y da vida a esa solución perfecta capaz de cambiar de forma radical su vida.

→    TESTEA: desarrolla tu creatividad e innova nuevas propuestas y soluciones, en sintonía con tu filosofía y la de tu  comunidad, para hacer crecer tu negocio de forma real mientras acompañas a tus clientes.

→    AUTOMATIZA: agiliza y simplifica tu sistema, para hacerlo escalable y poder dedicar tiempo valioso y de calidad a  conectar de forma cercana y real con tu comunidad.

 

conecta con tu mejor versión

 

Esta es mi fórmula de la felicidad, la que me ha ayudado a encontrar el equilibrio en todas las esferas de mi vida, a sentirme realizada, motivada y agradecida por cada nuevo día que puedo disfrutar de mi sueño.

Porque cuándo emprendes, tu vida personal y profesional van de la mano, quieras o no. Y si no aprendes a ser coherente contigo misma y a comunicar lo que realmente deseas comunicar, corres el riesgo de aburrirte, frustrarte y desmotivarte. ¿Te suena?

Sí, he pasado por ello a lo largo de toda mi vida varias veces. Por eso quiero ofrecerte mi propio método para que lo analices, lo apliques, lo adaptes a tu propia idea y personalidad y hagas todas las adaptaciones que creas necesarias hasta que consigas un mensaje que comunique quién eres, qué quieres y qué puedes hacer por el mundo que te rodea de forma coherente y auténtica.

La única responsable de lo que sucede en tu vida eres tú. A mí me ha costado darme cuenta, dejar mis radicalismos a un lado y empezar a ver todo lo que sucedía a mi alrededor desde un punto de vista distinto, dónde yo escojo, decido y hago lo que siento que es mejor para mí en cada momento.

No te doy la receta secreta para ganar dinero sin hacer nada, no te equivoques. Si has leído mi última frase, utilizo verbos muy claros: escoger, decidir, hacer. Todos implican acción. Y es que si no actúas y haces cosas diferentes ¿cómo esperas que cambien los resultados?

¡Haciendo siempre lo mismo, dejando que el miedo y la duda decidan por ti, nada cambiará! Todo seguirá igual… todo menos tu motivación, que empezará a bajar hasta niveles alarmantes.

Créeme, si quieres, puedes. Pero no es suficiente con pensar que quieres conseguirlo, tienes que querer lograrlo de verdad, empezar a tomar decisiones y entrar en acción hoy mismo. Y los cambios, como todo en esta vida, llegarán. Es la ley de causa y efecto ¿recuerdas? Si la causa no cambia, el efecto seguirá siendo el mismo.

¡Anímate a cambiar tus causas para obtener unos efectos diferentes!

 

 

Te encantará:

The following two tabs change content below.
Mamá, emprendedora y bloguera a tiempo completo. Ayudo a otras mujeres y madres soñadoras a emprender un negocio online de éxito para encontrar el equilibrio entre su vida personal y profesional.

Pin It on Pinterest

Share This

COMPAGINA TU VIDA PERSONAL Y PROFESIONAL

CURSO-GUÍA GRATIS DE 5 DÍAS PARA MAMÁS EMPRENDEDORAS

¡Bienvenida! Ahora revisa tu correo ;)